¿CINE NEGRO? BLANCADEMIA Y LOS SMITH

Por Paco Dávila / @pacodramas     

Nunca he sido un fanático de los deportes, nunca he seguido fielmente a un equipo de ninguna disciplina deportiva, nunca he llorado de emoción en un partido o en torneo, sin embargo siempre he tenido la capacidad de entender esa pasión que puede sentir un ser humano cuando por alguna específica razón elige seguir fielmente a un equipo hasta las últimas consecuencias. Por supuesto que he sido parte de la euforia durante un partido de la Selección Mexicana de fútbol o he participado en las cada vez más recurrentes reuniones de amigos para ver el Super Bowl, sin embargo tengo que admitir que dichas ocasiones he tenido que hacer mayor uso de mis capacidades histriónicas, dignas de un premio de la Academia, que de una verdadera pasión hacia cierto equipo para terminar el día feliz por un triunfo o irme a dormir con lágrimas en los ojos por la derrota.

Dicho esto, es importante mencionar que lo anterior no significa que no pueda entender y empatizar por esa pasión que durante mis casi 40 años he observado en mis padres, amigos, compañeros de trabajo y hasta en mis alumnos. La entiendo porque es la misma que yo siento cuando a principios de cada año comienza la llamada Temporada de Premios de la industria cinematográfica de Hollywood, la cual; durante dos meses, tiene como objetivo premiar a lo mejor del cine estadounidense  y en limitadas ocasiones, el cine internacional, culminando con el Super Bowl de Hollywood: la entrega de los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas o como la conocemos los cuates… ¡EL ÓSCAR!

Es posible que mucha gente pueda encontrar mi pasión y entrega hacia el amiguito dorado como frívola y superficial, pero antes de emitir cualquier juicio, no dejen de pensar que gran parte de mi tiempo y sobre todo de mi dinero, se ha ido en conocer a fondo como y porque  el llevarse al pequeñín a casa es tan importante para una industria que genera billones de dólares para la economía mundial y que pareciera mentira, pero afecta a la sociedad. No se engañen, cualquier persona que haya ido al cine a ver una película ¨ganadora del Óscar¨ ha contribuido a que cada año tal ceremonia sea más importante y más observada por un público que no necesariamente está conformado por cinéfilos apasionados como yo.

A lo largo de sus 88 Años, los premios de la Academia (Óscar), han sido escenario para diferentes y muy variadas manifestaciones políticas, sociales y laborales. Grandes artistas han utilizado la entrega como un foro en donde han dado a conocer su apoyo o rechazo hacia determinado tema importante y que afecta a la sociedad mundial. Probablemente ningún tema ha sido más utilizado para lo anterior como lo ha sido el racismo y por su puesto este año no ha sido la excepción porque una vez más Hollywood se plantea la pregunta que hasta ahora no ha encontrado respuesta: ¿ Es ÓSCAR demasiado blanco? y éste es una de las parejas de Oro de Hollywood, Jada Pinket Smith y su esposo Will Smith, quienes se atreven a preguntarselo a la Academia.

El pasado 14 de enero se dieron a conocer las nominaciones para la entrega número 88 de tan mentado premio y ¡Oh sorpresa!, todos los nominados en las categorías principales resultaron ser de raza blanca, es decir no se escuchó el nombre de ningún actor o actriz afroamericano en las categorías de Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Actriz de Reparto o Actor de Reparto, hecho que despertó la furia de la pareja Smith y que apoyados por un grupo de personalidades de la industria ha llamado a un boicot de la premiación que se llevará a cabo el próximo 28 de Febrero en la ciudad de Los Angeles, California. Así es Jada, Will, el director Spike Lee y recientemente el Dios de Hollywood George Clooney, han llamado a las armas al público para protestar en contra de un “racismo” evidente que, por segundo año consecutivo, se ha visto reflejado en la falta de diversidad y de color en los denominados como lo mejor de lo mejor del cine mundial.

Con gran indignación y ustedes perdonarán, pero un evidente recelo, la actriz Jada Pinket Smith ha utilizado las redes sociales para manifestarse en contra de lo que ella llama un Oscar muy blanco (#OscarsSoWhite) por lo cual solicita que la industria y el público se unan a ella y a su esposo a un boicot el día de la premiación. Se preguntarán ustedes ¿Cómo se lleva  a cabo un boicot a una premiación que es vista por millones de personas en todo el mundo?, pues las respuesta es que, es imposible o por lo menos así lo pienso yo.

Jada y Will han dejado claro que no asistirán a la ceremonia, es importante mencionar que nadie sabe si ya habían sido invitados.  Pero lo que sí sabemos es que no fueron invitados con una nominación, particularmente Will Smith quien se perfilaba como un posible candidato en la categoría de mejor actor (Pobrecito, pobrecito) por su participación en la cinta “Concussion”.  La pareja está pidiendo al público que no sintonice la transmisión en apoyo a éste movimiento en contra de la Academia, afirmando y dejando evidente que es tiempo que la industria se diversifique y se abra la realidad de que ya no es la raza blanca la que domina y controla el cine. Son cada vez más los directores, guionistas, actores, editores y demás profesionistas de la industria que son de razas y colores diferentes y es tiempo esto sea reconocido.

Lo anterior ha desatado toda una polémica alrededor de lo que puede suceder el próximo Domingo 28 de febrero. A pesar de que en redes sociales, mucha gente se ha manifestado a favor de la pareja y sostiene que se unirán a su causa, ha habido también personalidades que han criticado severamente las acciones de los Smith y es que muchos no pueden dejar pasar el hecho de que los multimillonarios y su casa productora se han caracterizado por una política en donde solo dan trabajo y producen proyectos desarrollados por afroamericanos lo cual levanta la siguiente polémica: ¿Acaso los Smith y su productora son racistas también? Tan Tan Tan…(entra música de suspenso).

Es una pregunta interesante para la cual debe existir una respuesta y les aseguro que en los próximos días la vamos a encontrar. Yo por lo pronto puedo decirles que este tema todavía no se acaba y por lo tanto me daré a la tarea de seguir indagando y averiguando hasta llegar a un entendimiento claro y verdadero y llegar a una conclusión definitiva de si Hollywood es o no racista y entonces podré sentarme cómodamente, seguro y feliz a ver la ceremonia, aunque a diferencia de un partido deportivo, me encuentre solito en la sala de mi casa disfrutando cada vez que escuche la frase: Y EL ÓSCAR ES PARA…